Sunday, June 26, 2011

Obrero fue asesinado a tiros en el patio de su vivienda #anzoategui

Foto: David Nogales. San José de Guanipa.- Como Cristo en la cruz, con los  brazos extendidos y los  pies cruzados. Así quedó el cuerpo de José Rafael Cabeza Arévalo, en medio de un charco de sangre.

El obrero de 25 años fue asesinado a tiros la madrugada del sábado, en su casa    número 110 de la calle Maracay, en el sector Los Olivos de  San José de Guanipa.

El reloj marcaba las 4:00 am, cuando fuertes ruidos despertaron al infortunado hombre, que dormía con  su pareja.

Los potentes golpes provenían de mandarrias y tubos que  cinco sujetos utilizaron para  tumbar la puerta de hierro e irrumpir en la morada de bloques.

Entre sollozos, la concubina de Cabeza, quien se reservó su identidad,  relató que tres de los hampones entraron al cuarto disparando y cuando  vieron a la víctima “hicieron un gesto como que se habían equivocado y lo lanzaron de nuevo a la cama. Entonces vieron la moto y le dijeron que se las diera, y como él (José Rafael) no quiso, lo mataron”.

Malherido el hombre, salió de la casa pero al pisar el patio recibió otro balazo y cayó sin signos vitales.

En medio de la oscuridad y el frío de la madrugada, los asesinos huyeron del sitio y se  llevaron la motocicleta, de la cual se desconocen características.   Los malhechores dejaron las paredes de la   vivienda y la nevera  perforadas por los impactos de balas.

La trágica noticia, corrió como pólvora en el sector.  Vecinos y curiosos colmaron el lugar, al que dos horas después, se presentaron funcionarios de la Policía Municipal de Guanipa y del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Investigación
Entre las evidencias, los detectives hallaron una pistola 9 milímetros, a pocos metros del cadáver. El arma será sometida a experticias para verificar a quién pertenecía.

El cuerpo de  Cabeza, fue llevado al anfiteatro forense de El Tigre. Allí le observaron tres heridas de bala, una en el pectoral derecho, otra en la región frontal y una en la región inguinal izquierda con entrada  y salida.

Ricardo Cabeza, consternado por la muerte del octavo de sus 11 hermanos, aseguró que José Rafael era un muchacho tranquilo y que no tenía problemas con nadie.
Desde hace año y medio laboraba como ayudante de electricidad en la empresa Itelma de Guanipa.

http://media.eltiempo.com.ve/EL_TIEMPO_VE_web/21/noticias/images/thumbs/17023_338x198_0307793001309057762.jpg

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